Se está hundiendo el imperio de las mentiras… ¡Gobierno, dimisión!

Las movilizaciones que han empezado para salvar de demolición el Gezi Parki (Parque de Paseo) en Taksim (Estambul), se han convertido en una rebelión popular ante el terror salvaje de la policía y la actitud prepotente y autoritaria del Gobierno turco. La rabia y la indignación acumuladas desde hace más de 10 años por las políticas represivas, reaccionarias y antiobrera del gobierno del AKP (Partido del Desarrollo y Justicia) ha impulsado el levantamiento actual con una única consigna común: “¡Gobierno, dimisión!”

Durante estos 10 años el Gobierno de AKP trató de legitimar su poder construyendo un imperio de mentiras. A pesar del crecimiento económico la pobreza de las clases trabajadoras se profundizó através de las políticas de “flexibilización” de la vida laboral y extendiendo trabajos precarios en todo el país. Turquía ya es uno de los países más injustos en el reparto de la renta nacional. Por otro lado, los derechos y las libertades democráticas están reprimidos por la Ley de lucha antiterrorista, mientras el terror de la policía contra las manifestaciones se convirtió en un procedimiento “ordinario”.

No obstante, durante todos estos años se han dado muchas luchas contra las políticas de represión y explotación del gobierno del AKP. Aún así, esas luchas tenían un carácter regional y quedaban aisladas. Pero ahora, como una respuesta a la actitud y discursos cada vez más autoritarios del Gobierno y del primer ministro, Tayyip Erdogan, estamos ante una movilización popular que se extiende en todo el país. Este movimiento popular es el golpe más grande desde hace una década al Gobierno y cuestiona su legitimidad ante la población.

Las movilizaciones que han empezado en Estambul se extendieron rápidamente a Ankara, Izmir, y otras ciudades; y tampoco han quedado limitadas en los centros de las ciudades, organizándose movilizaciones en los barrios obreros de las grandes ciudades. En este momento en que millones están en la calle y que el gobierno está ante la posibilidad de una derrota histórica, ¡es muy importante avanzar en la lucha! La tarea más urgente es la coordinación de las luchas tanto para su continuidad como por su seguridad, por una coordinadora encabezada por los sindicatos, las organizaciones sociales, los partidos políticos, etc. También tenemos que construir asambleas barriales para poder organizar y coordinar las movilizaciones en los distintos barrios y distritos de las ciudades.

¡Inmediato cese del terror policiaco contra la población! ¡Libertad a todos los detenidos! ¡Juicio y castigo de todos los agentes de seguridad y de sus superiores, responsables de herir y matar a los manifestantes!

Para poder lograr la dimisión del Gobierno, la consigna que gritan millones, a parte de fortalecer y coordinar las luchas, hay que organizar una huelga general. En el momento en que la clase trabajadora entre en escena, el Gobierno no puede resistir. Los sindicatos no pueden evitar esta tarea histórica.

Es hora de la huelga general, de organizar la resistencia general.